10 Claves para una alimentación equilibrada

12/05/2017

Actualmente, la alimentación es considerada un determinante de la salud. Unos buenos hábitos alimentarios contribuyen a un estado nutricional óptimo y, consecuentemente, a un mejor rendimiento, tanto físico como psicológico. Por eso, te animamos a poner en práctica estos 10 consejos para cuidar tu alimentación diaria que te presentamos a continuación.

Añade variedad a tu alimentación

Una alimentación variada abarca todo tipo de alimentos y cocciones. Una dieta monótona puede contribuir a adoptar malos hábitos alimentarios. Por ello, se recomienda variar nuestros platos según los diferentes grupos de alimentos, así como también las técnicas culinarias. De esta manera, evitamos comer cada día los mismos platos hasta aburrirlos.

Sigue una alimentación equilibrada

Una alimentación es equilibrada cuando nos aporta todos los nutrientes que nuestro cuerpo necesita para funcionar correctamente. Para ello, es importante consumir todo tipo de alimentos: ricos en hidratos de carbono, fibra, proteínas, grasas saludables, vitaminas, minerales y otras sustancias antioxidantes. ¿Cómo podemos aportar todos estos nutrientes a nuestro organismo? ¡Muy fácil! Incluyendo todos los grupos de alimentos en nuestra dieta: cereales y tubérculos (como el arroz, el pan, las patatas, la pasta o la quínoa, preferiblemente en sus formas integrales para un mayor aporte de vitaminas, minerales y fibra), carnes, pescados, huevos y legumbres, verduras y hortalizas, frutas, lácteos, aceite de oliva virgen y frutos secos.

Asegúrate de que tu alimentación sea suficiente

Cuando hablamos de una alimentación suficiente, hacemos referencia a la cantidad de comida que tomamos a lo largo del día. No debemos quedarnos con hambre ni hacer excesos, sino ajustar las calorías a nuestras características individuales como el sexo, la edad y la actividad física. Si tomamos más calorías de las que nuestro cuerpo necesita, contribuimos a desarrollar un estado nutricional de sobrepeso, mientras que si, por el contrario, no ingerimos los alimentos suficientes, privamos a nuestro organismo de todos los nutrientes y la energía que necesita para su correcto funcionamiento.

Sigue una alimentación segura

Este último punto hace referencia a la seguridad e higiene de los alimentos. Para que una dieta sea segura, debe garantizar la ausencia de microorganismos u otras sustancias que puedan contribuir al desarrollo de enfermedades. Por esta razón, es fundamental lavar correctamente los alimentos que vayamos a consumir crudos, como ensaladas o frutas, y cocinar bien el resto, como el pescados o huevos. Una buena higiene alimentaria es fundamental para evitar intoxicaciones por el consumo de alimentos en mal estado.

No olvides de fraccionar tus comidas

Con el objetivo aportar toda la energía y los nutrientes necesarios para el correcto funcionamiento del organismo, reparte tu ingesta diaria en 5 tomas: desayuno, media mañana, comida, merienda y cena. De manera general, se recomienda que, en el desayuno, la media mañana y la merienda incluyas un lácteo, una pieza de fruta y una ración de cereales (pan, tortitas, cereales de desayuno, etc.). Por otro lado, en la comida y en la cena, se recomienda incluir verduras, un alimento rico en proteínas y un alimento rico en cereales en estas proporciones: verduras, medio plato; proteínas, un cuarto del plato; y cereales, un cuarto del plato. No olvides completar tu menú con una pieza de fruta o un yogur natural.

Recuerda hidratarte a lo largo del día

En general, tenemos presente la importancia de seguir una alimentación equilibrada, pero a veces nos olvidamos de la ingesta de líquidos. Un buen estado de hidratación es fundamental para que nuestro cuerpo realice todas sus funciones correctamente, teniendo en cuenta que el agua es el componente mayoritario del cuerpo y participa en todas ellas. Por eso, es importante asegurar una buena ingesta de agua, que se puede complementar con otras bebidas como zumos o licuados naturales, caldos o infusiones, evitando aquellas bebidas con alto contenido en azúcares, gaseosas y/o estimulantes. ¡Una buena hidratación también favorece nuestro rendimiento, tanto físico como mental!

Evita el consumo de alimentos procesados

Este tipo de alimentos deberían ser de consumo ocasional y esporádico en nuestro día a día. En general, son alimentos ricos en calorías pero escasos en nutrientes, y contribuyen a aumentar la ingesta de algunos ingredientes como el azúcar, las grasas saturadas o la sal, por encima de las recomendaciones. Además, el consumo de estos alimentos puede disminuir la ingesta de otros alimentos más recomendables como las verduras y hortalizas frescas.

Planifica tus comidas

Planifica los alimentos que vas a ingerir a lo largo del día, realiza menús semanales y la lista de la compra, de manera que cuando vayas a al mercado o al supermercado evites gastar dinero en alimentos que no necesitas. Asimismo, no solo contribuyes a comer equilibrado, pues al planificar las comidas puedes tener en cuenta la variedad y la cantidad entre los diferentes alimentos, sino que además tu bolsillo lo agradecerá, pues nos ceñimos a comprar lo que necesitamos y tenemos anotado en la lista que hemos elaborado previamente. Si quieres ideas de menús equilibrados, no dudes en acceder a nuestro formulario en la sección alimentación equilibrada.

Sigue hábitos saludables en la mesa

Es muy interesante, también, los hábitos que se adoptan a la hora de comer. Sentarse en una mesa y compartir el momento con amigos y familiares es muy beneficioso para nuestra salud. Evitar distracciones como el televisor, y centrar nuestra atención en las personas que tenemos a nuestro alrededor y en los alimentos que vamos a tomar, contribuye a una mejor alimentación y a saborear más todos los alimentos, cogiendo conciencia en ellos. Además, es también un buen momento para educar a los más pequeños de la casa y facilitar su adhesión a una alimentación equilibrada.

Complementa con otros hábitos de salud

Una alimentación equilibrada no es el único determinante para nuestro bienestar, por lo que es importante combinarla junto a otros hábitos como la práctica diaria de ejercicio físico o asegurar un buen descanso por las noches, entre otros factores. Del mismo modo, evitar hábitos perjudiciales como la ingesta de alcohol u otros tóxicos como el tabaco, es clave dentro de un estilo de vida saludable.

Pon en práctica estas claves y disfruta de una buena alimentación en la mesa con los tuyos. ¡Súmate a un estilo de vida saludable!

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