7 claves para optimizar tu compra semanal

 28/07/2017

¿Cuántas veces hemos llegado a casa y nos hemos encontrado con que habíamos comprado cosas que no tocaban y nos hemos dejado cosas que sí que necesitábamos? ¿Quién no ha ido al supermercado con la idea de comprar “un par de cosillas”, y ha salido con las bolsas llenas de alimentos no previstos? Como a todos nos ha pasado esto alguna vez, vamos a ver de qué manera podemos optimizar nuestra compra semanal con estos 7 trucos. ¡Vamos allá!

Antes de todo, os damos unos motivos por los que es una buena idea prestar atención a nuestra compra semanal:

  • Reducimos el desperdicio de comida por una mala planificación de compra
  • Conseguimos más tiempo para nosotros mismos, gracias a organizar correctamente cuándo necesitamos comprar
  • Nos permite planificar nuestra alimentación y comer de manera más saludable, pues evitamos comprar cosas que nos apetecen al momento (y no siempre son las más saludables…)
  • Nos ayuda a ahorrar, porque no compramos cosas de más que luego quedan arrinconadas en la nevera o en la despensa.

No está mal, ¿verdad? Si ya te hemos convencido, te proponemos 7 consejos para realizar tu compra semanal. Prepara tu bolsa reutilizable o el carrito, nos vamos de compras. ¡Toma nota!

7 trucos para organizar la compra de la semana

1 Planifica tu menú semanal.  

Para poder elaborar una lista con la que ir al supermercado, es necesario primero saber qué vamos a comer. Por eso, lo ideal es planificar el menú de la semana, en los que hemos de tener en cuenta no sólo las comidas y cenas, sino los desayunos, media mañana y merienda de todos los días. Para elaborar este menú, básate en los principios de una alimentación equilibrada, en la que deben predominar las verduras y las frutas, los alimentos que nos aporten hidratos de carbono como son las patatas, los cereales, el pan, la pasta, el arroz…y todos ellos preferiblemente integrales. No olvides incluir los lácteos en tu alimentación diaria y asegurar el aporte de proteína, que la puedes obtener de alimentos tanto de origen animal (pescado, huevos y carne preferiblemente blanca como el pollo, pavo o conejo…), como de origen vegetal con productos como la soja o la quínoa que nos aportan una proteína completa, igual que si mezclamos cereales y legumbres. Si quieres, puedes descargar un menú equilibrado semanal adaptado a ti con el que te será muy fácil organizar los alimentos que debes comprar.

1 Planifica tu menú semanal 

Para poder elaborar una lista con la que ir al supermercado, es necesario primero saber qué vamos a comer. Por eso, lo ideal es planificar el menú de la semana, en los que hemos de tener en cuenta no sólo las comidas y cenas, sino los desayunos, media mañana y merienda de todos los días. Para elaborar este menú, básate en los principios de una alimentación equilibrada, en la que deben predominar las verduras y las frutas, los alimentos que nos aporten hidratos de carbono como son las patatas, los cereales, el pan, la pasta, el arroz…y todos ellos preferiblemente integrales. No olvides incluir los lácteos en tu alimentación diaria y asegurar el aporte de proteína, que la puedes obtener de alimentos tanto de origen animal (pescado, huevos y carne preferiblemente blanca como el pollo, pavo o conejo…), como de origen vegetal con productos como la soja o la quínoa que nos aportan una proteína completa, igual que si mezclamos cereales y legumbres. Si quieres, puedes descargar un menú equilibrado semanal adaptado a ti con el que te será muy fácil organizar los alimentos que debes comprar.

2 Haz una lista con los alimentos de tu menú  

Una vez planeado el menú de la semana, es mucho más fácil identificar qué alimentos vamos a necesitar. Elabora una lista con los ingredientes de cada plato, y calcula las cantidades que necesitarás de cada uno de ellos. Una vez realizada esta lista, antes de salir a la compra debes compararla con lo que tienes en casa y tachar aquellos alimentos que ya tienes en la despensa. De esta manera evitaras excedentes y, por lo tanto, desperdicios. Otra cosa importante es que una vez que lleguemos al supermercado nos ciñamos a comprar lo que tenemos anotado y así evitamos comprar cosas que no necesitamos.

3 Escoge alimentos de temporada y de la zona 


La naturaleza es sabia y los alimentos de temporada nos aportan los nutrientes necesarios en cada época del año. Pero además de su importancia nutritiva, a la hora de la compra nos va a ayudar a abaratar el precio de nuestra cesta. Por ejemplo, las frutas de verano como el melocotón, la sandía, el melón…además de más sabrosos, son más económicos. El coste se abarata dado que no es necesario transportarlas desde otro lugar más lejano. También se reducen las emisiones de carbono al medioambiente. Por otro lado, las frutas y verduras de temporada se recogen en su punto óptimo de maduración mientras que, en el caso de comprarlas fuera de temporada, estas se recolectan verdes y éstas maduran en contenedores afectando al sabor principalmente. Incluye alimentos de temporada en tu menú semanal ¡y aprovecha todos sus beneficios!

4 A la compra, mejor sin hambre 

Seguro que lo has oído muchas veces, y no es un bulo… Si vamos al supermercado justo antes de comer, la sensación de hambre nos empuja a comprar cosas que no necesitamos, además de que normalmente suelen ser cosas calóricas. Ir al supermercado con el estómago lleno hace que no caigamos en tentaciones y por lo tanto es más fácil poder hacer una compra ordenada y de productos necesarios. Además, si tienes la posibilidad, las mejores horas para ir a comprar suelen ser al medio día, sobre las 15 o 16h. Comprarás con más tranquilidad y ¡sin que te haga pecar el gusanillo!

5 Compra siempre a granel mejor que empaquetados 

Siempre que sea posible, es preferible escoger los alimentos a granel, ya que el hecho de empaquetarlos comporta un coste extra que repercute en el precio final de compra del producto. Además, otra ventaja es que, al comprar a granel, compramos la cantidad justa que necesitamos, con lo que se minimiza la posibilidad de desperdicio.

6 Revisa las ofertas del supermercado antes de salir a la compra 

Es posible que tengas a mano algún catálogo de los supermercados a los que sueles ir a hacer la compra. Antes de salir a comprar, echa un vistazo para localizar las ofertas que te pueden convenir según la compra que vas a realizar, y anota en la lista las referencias que te ayuden a identificarlas en el local. Y si quieres ahorrar más, ¡no te olvides antes de salir de casa coger bolsas o carro para traer la compra!

7 Realiza las compras de productos no perecederos una vez al mes 

Por ejemplo, el papel de lavabo, el detergente… son productos que duran mucho y que no requieren un almacenamiento ni consumo especial. De este tipo de productos, podemos encontrar ofertas en tamaños familiares en los supermercados. Si concentramos la compra en un solo día al mes o mes y medio, puedes aprovecharte de las ofertas y evitar comprar packs más pequeños que a la larga pueden salirnos más caros.

Planificar el menú, comprobar la despensa, preparar la lista de la compra, ir a comprar sin el estómago vacío… son pequeños gestos que nos pueden ayudar a hacer una compra semanal con sentido y ahorrar algo de dinero. ¿Listos para optimizar vuestras visitas al supermercado?

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