Antioxidantes, tés e infusiones

 28/06/2017

Todos hemos oído hablar de los antioxidantes y su papel en el cuerpo, pero ¿qué son realmente? ¿Qué efectos se les atribuyen? Si quieres saber más sobre los antioxidantes y dónde encontrarlos, ¡no dejes de leer!

¿Qué son los antioxidantes?

Los llamados “antioxidantes” son un grupo de sustancias que, entre otras funciones, tienen la capacidad de influir y ralentizar algunos daños a nivel celular. Los antioxidantes pueden ser vitaminas o minerales, pero también otras sustancias que tal vez te suenen menos, como por ejemplo algunas enzimas de nuestro propio cuerpo, o los flavonoides, polifenoles o antocianinas que encontramos en el reino vegetal.  Y es que los antioxidantes pueden ser fabricados por nuestro propio cuerpo, o bien pueden obtenerse a través de los alimentos que los contienen. En este artículo, hablaremos de los antioxidantes que podemos encontrar en los alimentos, y te adelantamos algo: la planta Camellia Sinensis, es decir, la planta del té, contiene de forma natural algunas sustancias antioxidantes.

Antioxidantes en tés e infusiones

Las hojas de la planta del té contienen un grupo de moléculas llamadas polifenoles. Los polifenoles son sustancias que tienen una acción antioxidante en el organismo. Dentro del grupo de los polifenoles, en el té destacan las catequinas. Estas moléculas, además de presentar el efecto antioxidante, intervienen en el metabolismo de las grasas, es decir, en la manera en cómo el cuerpo absorbe y forma la grasa. Además de los polifenoles, en las hojas de té y de algunas infusiones encontramos nutrientes como el manganeso, el cromo o el selenio, nutrientes con acción antioxidante, también. Por tanto, aunque la mayor parte del aporte total de antioxidantes de la dieta provendrá de los alimentos, el té y las infusiones pueden sumar estos nutrientes y contribuir así a una alimentación rica en estas sustancias.

 ¿Qué tipo de té contiene más antioxidantes?

¿Sabías que no todos los tés contienen la misma cantidad de antioxidantes? El contenido de estas moléculas depende de varios factores, como por ejemplo la calidad de las hojas de té o la variedad, pero también y muy importante el grado de fermentación u oxidación al que se han sometido las hojas durante su producción. Así pues, contrariamente al contenido de cafeína, a menos fermentación u oxidación, más cantidad de antioxidantes.

Esto se debe a que, durante este proceso, las características químicas de las hojas cambian ya que reaccionan con el oxígeno, liberando sustancias aromáticas y modificando algunas sustancias propias de las hojas. ¿Cuáles son los tés menos fermentados? De menos a más fermentados, los tés siguen este orden: blanco, verde, rojo y negro.  Esto nos puede dar una idea de qué tipo de té contiene más antioxidantes.

¿Qué alimentos contienen antioxidantes?

Los diferentes antioxidantes se encuentran en un gran número de alimentos, especialmente vegetales como las frutas, los cereales integrales, las verduras y las hortalizas y los frutos secos, entre otros. Entre otras cosas, por eso se recomienda consumir un mínimo de 5 raciones al día de frutas y hortalizas. Como hemos comentado, existe una gran variedad de sustancias con capacidad antioxidante, de naturaleza muy diversa, que van desde vitaminas y minerales, hasta otras moléculas con actividad biológica en nuestro cuerpo. Algunos ejemplos de antioxidantes que podemos encontrar de forma natural en los alimentos son:

  • Los betacarotenos, del grupo de los carotenos, que se encuentran naturalmente presentes en vegetales de colores naranjas, amarillos y rojos. La zanahoria es seguramente el alimento que te viene a la cabeza, pero los albaricoques, el mango o los pimientos son otros ejemplos a tener en cuenta. Nuestro cuerpo utiliza el betacaroteno para transformarlos en vitamina A, por eso al betacaroteno también se le conoce como provitamina A.
  • La luteína está presente en alimentos como las espinacas. En el cuerpo, encontramos luteína en los ojos, concretamente en la retina. Este antioxidante está relacionado con la prevención del daño celular de este órgano, que se produce por ejemplo por la penetración de los rayos solares.
  • La vitamina E o tocoferol es una vitamina que ayuda a evitar la oxidación de la grasa. Se encuentra en el aceite de oliva virgen extra o en los frutos secos y, alimentos que tenemos al alcance de la mano en el Mediterráneo.
  • ¡Y muchos más! El licopeno presente en el tomate, la sandía y los albaricoques, el selenio o el zinc, presente sobre todo en proteínas y alimentos ricos en éstas, la vitamina C conocida por muchos como la vitamina de las naranjas, pero que encontramos también en kiwis, fresas o pimientos, o los polifenoles del té y de algunas infusiones, etc.

¿Para qué utiliza el cuerpo los antioxidantes?

Nuestro cuerpo está continuamente realizando diferentes reacciones para garantizar su funcionamiento. Durante estos procedimientos, suele tener lugar un proceso conocido como oxidación, en el que se liberan unas sustancias llamadas radicales libres. Estos radicales libres son moléculas muy inestables que pueden provocar daños en las células, acelerando el envejecimiento de éstas. Los antioxidantes tienen la capacidad de devolver la estabilidad a los radicales libres y, de esta manera, se previene el daño celular. Además, este daño celular puede generar un proceso conocido como estrés oxidativo, si el cuerpo no tiene capacidad para ralentizar o parar la acción de los radicales libres. Este estrés oxidativo se ha asociado con un aumento del riesgo de desarrollar varias enfermedades.

Cómo conseguir antioxidantes en tu alimentación

Para asegurar un aporte de antioxidantes suficiente a través de la dieta, es fundamental seguir una alimentación variada, equilibrada y suficiente que incluya todo tipo de alimentos, potenciando frutas, verduras y hortalizas, así como cereales integrales, frutos secos y semillas. Además, puede resultar interesante incluir algún tés e infusiones para sumar en el aporte diario de antioxidantes. Pero además de todo esto, resulta fundamental reducir la exposición a hábitos tóxicos como el tabaco, pues potencian la generación de radicales libres y, por tanto, es necesario aumentar la ingesta de antioxidantes para su neutralización.

Ahora ya conoces el papel de los antioxidantes en el cuerpo, cuál es su función y dónde podemos encontrarlos. Ahora, cada vez que comas una ensalada, escojas un smoothie con frutas o bebas una taza de té sabrás que no solo estás disfrutando, sino que además estás aportando antioxidantes a tu dieta. Fácil, ¿verdad?

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