¿Existe el peso ideal?

30/05/2017

¿Piensas que existe el peso ideal? ¿Sabes cuál es el tuyo, si es que existe? Te adelantamos algo: no es tan sencillo como parece… ¡Vamos a verlo!

El peso: un parámetro antropométrico (existen otros)

Un parámetro antropométrico es una medida que nos permite evaluar la estructura y composición del cuerpo, y el peso es uno de ellos. Existen diferentes tipos de medidas que nos ayudan a obtener datos sobre el organismo: el peso, la altura o talla, el Índice de Masa Corporal (IMC), la circunferencia de la cintura, entre muchos otros más.

El análisis del cuerpo al completo tiene en cuenta todos los parámetros antropométricos y se realiza con el objetivo de examinar la estructura del cuerpo y los cambios que le ocurren. El peso es una de las medidas que nos aporta más información, pero para analizar a una persona de forma más detallada, es necesario tener en cuenta muchos más datos que el peso.

Por ejemplo, seguro que has oído hablar del IMC o Índice de Masa Corporal, ¿verdad que sí?

El IMC se calcula dividiendo nuestro peso (en kg) entre la altura (en metros) al cuadrado (IMC=peso/altura2). Por ejemplo, si nuestro peso es de 65kg y nuestra altura es de 1,70m, tenemos un IMC resultante de 22,5. Se considera un IMC normal cuando el resultado está dentro del rango entre 18,5 y 24,9; por lo tanto, estaríamos dentro del margen de un IMC normal.

Como vemos, el IMC no nos da un peso exacto recomendado; nos informa de si nuestro peso se encuentra en un rango saludable.

Cómo medimos nuestro peso

Volviendo al peso; casi todos tenemos en casa una báscula, en la que, de vez en cuando nos subimos para ver cómo va evolucionando nuestro peso. ¿Y por qué le damos tanta importancia a este “número mágico” que nos sale en la báscula?

En parte, porque el peso es uno de los mejores parámetros para valorar el estado nutricional de una persona, sobre todo los cambios de peso que tenemos en el tiempo. ¿Y cuándo es mejor pesarse? La mejor manera de pesarnos en casa es por la mañana, en ayunas, sin ropa, después de ir al baño y en la misma báscula. Si no lo podemos hacer así, lo mejor será que nos pesemos siempre a la misma hora, más o menos, y en las mismas condiciones. ¿Y con qué frecuencia nos debemos pesar? Existe casi unanimidad en indicar que uno debe pesarse una vez a la semana, pero lo podemos hacer con la frecuencia que consideremos oportuna, sin que ello se convierta en una obsesión.

Peso: ¿qué información nos da esta medida?

El peso de una persona depende de muchos factores: como el peso habitual que ha tenido a lo largo de su vida, su complexión, su edad, su estado de salud y su composición corporal, entre otros.

Tenemos que considerar que, cuando nos pesamos, con el peso estamos midiendo qué pesa todo nuestro cuerpo, todo, con sus diferentes compartimentos. Es decir, pesamos nuestros huesos, músculos, órganos, agua y grasa; todo ello a la vez. Por lo tanto, cualquier cambio en cualquiera de estos compartimentos producirá un cambio en el peso. El peso no sólo cambia cuando aumentamos o perdemos grasa, y ese es el concepto que no todo el mundo tiene claro.

Por ejemplo, si una persona, con un peso saludable y una vida activa, empieza a ir al gimnasio, ganará con el tiempo, posiblemente, más masa muscular, y su peso total puede aumentar. Lo más seguro es que esta persona no habrá aumentado su contenido de grasa, al contrario: es probable que haya quemado más grasa, pero, a la vez, haya aumentado músculo; y por ello, sería razonable pensar que su peso total aumentará.

Composición corporal

Por este motivo, en los últimos tiempos se habla más de composición corporal que de peso.

La composición corporal es un método útil para ver si la alimentación es efectiva cuando estamos en proceso de desarrollo de músculo o de pérdida de grasa. En la actualidad existen básculas especiales que sirven para estimar la composición corporal, es decir, que ayudan a calcular la cantidad de grasa, músculo, agua, etc. que hay en nuestro organismo. Pero como sucede con las herramientas, no basta con tenerlas, la clave es saber interpretar, con la ayuda de un profesional, los datos que nos da como resultado.

Todo ello nos permite valorar la estado nutricional de una persona de forma más precisa, y, a la vez, los parámetros antropométricos determinan la cantidad de energía y nutrientes que una persona necesita, lo que ayuda a programar una dieta y un entrenamiento físico óptimo para cada persona, en función de su edad, sexo, estilo de vida y características.

Conclusiones: ¡no te centres una cifra!

En cualquier caso, lo ideal es seguir un estilo de vida saludable, tanto en alimentación como en ejercicio físico, y mantenernos en el rango de un peso saludable el mayor tiempo posible; cuantos menos cambios de peso tenga el organismo, ¡más nos lo agradecerá! Eso sí, hay que tener en cuenta que pequeñas variaciones en el peso pueden considerarse normales, así que no pasa nada si no siempre sale exactamente el mismo número cuando te pesas.

Por lo tanto, es mejor que hablemos de peso normal o de peso saludable, en vez de “peso ideal”. El cambio de enfoque actual que debemos dar al peso es la importancia de la salud y sentirse bien, frente a marcarse una cifra de peso. Así que no te obsesiones con el número de la báscula, pero, eso sí, ¡cuídate y sigue un estilo de vida saludable para sentirte bien contigo mismo!

Llevar un estilo de vida activo resulta muy beneficioso para la salud. El sedentarismo está relacionado con el riesgo de desarrollar ciertas patologías, por lo que mantenerse activo debería ser una de nuestras prioridades. Es cierto que, hoy en día, se tiene más conciencia de la necesidad de llevar un estilo de vida activo y nos llega una gran cantidad de información que puede causar ciertas dudas o confusiones. Por ejemplo, a menudo se utilizan los términos de actividad física y ejercicio físico como sinónimos, pero es un error muy común, pues no lo son. ¿Quieres conocer la diferencia que existe entre ambos conceptos? ¿Te gustaría recibir algunos consejos para dejar atrás el sedentarismo? ¡No dejes de leer!

La actividad física hace referencia a cualquier movimiento que realizamos con nuestro cuerpo que implique un desplazamiento de alguna zona del cuerpo, a la vez que se da un gasto de energía, por ejemplo, subir escaleras, limpiar o trabajar.

Por otro lado, el ejercicio físico se entiende como la actividad física planeada, de manera estructurada y organizada con el fin de mejorar algún aspecto de nuestra capacidad física básica.

Échale un vistazo