8 Mitos de la alimentación que te sorprenderán

 26/06/2017

Alrededor de los hábitos alimentarios y la nutrición circulan siempre muchas afirmaciones que se asumen como verdades. pero que no siempre son del todo ciertas. Se conocen como mitos de la alimentación, y seguro que te suenan muchos de ellos.  Vamos a revisar algunos y a desvelar la realidad que hay detrás, para descubrir si algunas afirmaciones son ciertas o falsas. ¿Nos acompañas a desmitificar?

1. Hay alimentos que engordan y otros que adelgazan

Es importante aclarar que no es correcto hablar de alimentos que “engordan” por lo mismo que no hay alimentos que “adelgazan”. Todos los alimentos nos aportan calorías, es decir, energía, unos más que otros. Pero no por ello hay alimentos “mejores o peores”, ya que lo importante es combinarlos en la medida correcta a lo largo del día. Lo que existen son dietas “correctas” o “incorrectas”, y cualquier alimento tiene cabida en una dieta, en su justa medida. Explicamos la frecuencia de consumo de cada grupo de alimentos en el artículo Cómo planificar tu menú semanal.

Así, cualquier oración que atribuya a un sólo alimento la cualidad de “engordar” o “adelgazar”, nos tiene que hacer dudar de su veracidad. Y la siguiente que vamos a analizar es un ejemplo de ello.

2. La fruta después de comer puede engordarte

La fruta no es precisamente uno de los grupos de alimentos que nos aporta mayor cantidad de calorías por ración. Además, se trata de un grupo de alimentos que debemos consumir en mayor cantidad. Se recomienda un consumo de 2-3 raciones al día (2-3 piezas de fruta), pues son un grupo de alimentos que nos aportan muchas vitaminas, minerales y fibra.

Pero, ¿comer la fruta como postre tiene alguna consecuencia negativa para nuestro peso? La respuesta es no, ya que si escogemos por ejemplo una manzana (160g), que nos aporta unas 85 calorías, nos va a aportar estas 85 calorías, antes, durante o después de la comida. Por lo tanto, el momento en que nos la comamos no influye en la cantidad de calorías que nos aporta.

3. Comer alimentos ricos en hidratos de carbono a partir de las 18h engorda

Ligado al momento en que comemos algunos alimentos, este mito es uno de los más extendidos y muchos pueden pensar, erróneamente, que es cierto. Lo primero es explicar que los alimentos ricos en hidratos de carbono son aquellos que provienen de los cereales, las legumbres y los tubérculos, es decir: el pan, la pasta, el cuscús, la quinoa, el arroz, la patata, el boniato, los cereales de desayuno, las legumbres… Salvo casos contados y relacionados con enfermedades como la diabetes, no hay problema en ingerir alimentos ricos en hidratos sea la hora del día que sea, siempre y cuando se tenga en cuenta la cantidad y la calidad de estos hidratos.

¿Entonces, puedo comer un plato de pasta por la noche? La respuesta es sí, pero con algunas consideraciones que valen para todos los alimentos ricos en hidratos de carbono (pasta, arroz…), ya que el cuerpo las procesa de la misma forma.

  • En primer lugar, un plato solo con hidratos de carbono no es recomendable, porque la cantidad que comeremos posiblemente supere la cantidad que debemos ingerir, y esto a la larga sí que podría tener consecuencias para nuestro peso. Hay que buscar recetas que los combinen con verduras, como unos tallarines salteados con hortalizas, una pasta con salsa de verduras o una ensalada de pasta.
  • Además de la cantidad, debemos tener en cuenta la calidad del alimento rico en hidratos de carbono. Es recomendable escoger preferentemente alimentos sin refinar, como las pastas integrales, arroz integral, legumbres… ya que contienen fibra y un mayor contenido en micronutrientes (vitaminas y minerales). Hay que reducir, no sólo por la noche, los cereales refinados, el azúcar y el pan blanco, y pasarse a las versiones integrales.
  • Reparto a lo largo del día. Si repartimos las cantidades de hidratos de carbono en varias tomas durante el día, y escogemos hidratos de calidad, no sólo no ganaremos peso, sino que beneficiaremos a nuestra salud y mantendremos nuestra energía constante durante todo el día.

Por lo tanto, pasta, arroz y legumbres pueden incluirse por la tarde y por la noche, siempre que las recetas y el menú sean equilibrado.

4. Las verduras y hortalizas congeladas no tienen tantas vitaminas

La congelación de estos alimentos se hace inmediatamente después de su recolección, una vez lavados, y lo que se congela es el agua que contiene el propio alimento. No sólo no pierde vitaminas, sino que en algunos casos incluso contienen más vitaminas que algunas verduras y hortalizas frescas. ¿Cómo es posible? El hecho es que una vez recolectados, van perdiendo cantidad de algunas de estas vitaminas durante el paso de los días. Esto no sucede si esta verdura o hortaliza está congelada, pues se mantiene en la misma condición que en el momento en que se realizó este proceso de conservación.

5. La bebida de soja o de avena es equivalente a la leche

Las bebidas vegetales se utilizan para sustituir la leche, por elección o por necesidad (dietas veganas, intolerancia a la lactosa, alergia a la proteína de la leche…). La realidad es que no son exactamente equivalentes. La leche, y los productos lácteos en general, son el grupo de alimentos que nos aportan más cantidad de calcio por gramo de producto, y muy asimilable por nuestro cuerpo.  Si queremos utilizar las bebidas vegetales como sustituto de la leche, debemos asegurarnos que estén enriquecidas en Calcio y en vitamina D, para compensarla falta de estos dos nutrientes.

6. Los productos light no tienen calorías

Un producto puede denominarse como light cuando en su composición se ha reducido mínimo un 30% del total calórico, comparado con ese mismo producto no light. Es decir, los productos light, aportan igualmente calorías, pero menos que su versión original.

Hay que estar atentos a las etiquetas de los productos, ya que, aunque su leyenda sea “light” pueden ser productos que nos aporten igualmente gran cantidad de calorías provenientes de otra fuente de nutrientes (azúcares o grasas).

7. Beber agua durante la comida, engorda

¿Cierto o falso? Es falso. Por una razón muy sencilla: el agua es acalórica, es decir, no nos aporta calorías. Por lo tanto, es indiferente cuando la tomemos porque esto no va a sumar calorías a nuestro cómputo total diario. Lo que sí que es cierto que es el agua, y más si bebemos mucha, puede hacernos sentir hinchados. Para evitar esto, los 1,5-2 litros diarios que se recomiendan, debemos distribuirlos en pequeñas tomas a lo largo del día. De esta manera no nos veremos obligados a bebernos 2-3 vasos de agua en las comidas y evitaremos esta sensación de hinchazón.

8. Los frutos secos y el aguacate no son adecuados para perder peso

Mucha gente piensa erróneamente que estos alimentos son muy calóricos y no deben incluirse en una dieta equilibrada, y mucho menos en una dieta para la pérdida de peso. Nada más lejos de la realidad; aunque es verdad que contienen grasas, son monoinsaturadas y poliinsaturadas, por lo que son grasas saludables que es conveniente incluir en la alimentación. Un puñadito de frutos secos, o medio aguacate en una tostada con jamón, puede ser una merienda o tentempié de lo más saludable.

¿Qué mitos de la alimentación conoces tú? ¡Cuéntanoslo en el chat y te ayudamos a desmitificarlo!

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